lunes, septiembre 20, 2021
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Ampliando el piso de la jaula

Los Americanos han hablado de nuevo en las elecciones del 1996. Clinton dice que se trata de la venganza del “centro vital”, que él situa en algún punto entre “el liberalismo sobrecalentado y el conservadurismo frío”. ¿Cual es su lectura de las elecciones?”

¿Hubo alguna otra opción a parte del centro vital? Según tengo entendido Clinton y Dole son republicanos moderados, representantes más o menos intercambiables de la comunidad de los negocios, afiliados de antaño del gobierno. Quizás había diferencias a nivel de personalidad. Tienen distritos electorales algo diferentes. Se comportan de forma ligeramente distinta. No creo que la elección representó un voto para el centro vital, fue precisamente un voto contra ello. Ambos candidatos eran impopulares. Poquísima gente esperaba algo de cualquiera de los dos. La participación electoral tocó un mínimo histórico. Creo que reflejó el sentimiento común de que el sistema político no está funcionando.

En A través del espejo de Lewis Carroll hay una pareja de personajes llamados Tweedledum y Tweedledee. Superficialmente parecían bastante diferentes, pero no había ninguna diferencia entre ellos. Ralph Nader ha hablado de Republicanos y Democráticos como de Tweedledum y Tweedledee.

Nunca hay mucha diferencia entre los partidos. Al fin y al cabo son dos partidos comerciales. Pero a lo largo de los años [esta diferencia] probablemente se ha ido estrechando. Según mi opinión el último presidente liberal fue Richard Nixon. Luego hubo conservadores derechos, como les decimos aquí, empezando por Carter hasta el presente. Creo que esto refleja lo que está pasando en la economía, en la vida social; es el reflejo de asuntos más generales. El tipo de actuación liberal que se necesitó desde el New Deal hasta, digamos, Nixon, se hizo menos necesario con las nuevas armas de lucha de clases que se desarrollaron a comienzos de la década de los setenta y que a lo largo de 15 años pasaron a ser lo que la prensa comercial, en una de mis frases favoritas, llama “la subyugación del trabajo por parte del capital”. En realidad diría a lo largo de 20 años. A esta altura ya se puede tirar la esponja. Es la historia estándar del capitalismo solidario. Se pone en práctica el capitalismo solidario para menoscabar la democracia. Un modelo histórico estándar es que cuando la sociedad empieza a democratizarse un poco y la gente intenta hacerse cargo de algunos aspectos de sus asuntos y manejarlos, si esto no se puede parar la próxima reacción normal es la de decir, bueno, no os preocupéis de esto, lo arreglaré yo para vosotros. La suerte que tenemos. Un ejemplo clásico es lo de Flint, Michigan, a comienzos de este siglo. Flint era el centro de General Motors, en el corazón de la revolución del automóvil. Al rededor de 1910 había una buena medida de organización popular, socialista y laboral. Había planes para hacerse realmente cargo de las cosas, para manejarlas autónomamente, apoyar a los sindicatos, desempeñar democraticamente los servicios públicos. En esa época Flint era una ciudad de GM. Por supuesto, a la rica comunidad de los negocios todo esto le molestaba. Significaba que [Flint] no se quedaría como una ciudad de empresa durante mucho tiempo más. Al final decidieron salirse con lo de la línea progresista, es decir, todo lo que están haciendo es correcto. Presentaremos a un candidato que apoyará y hará todas estas cosas. Podemos hacerlo mucho mejor porque tenemos todos esos recursos. Así que nos encargaremos del asunto. ¿Queréis un parque? Muy bien. Votad para el candidato de la compañía. Él pondrá el parque. Mirad los recursos que tenemos y nuestro acumen comercial. Y eso triunfó. El despliegue de recursos fue tal que socavó y eliminó las estructuras democráticas y populares incipientes, y de hecho hubo capitalismo solidario hasta el momento en que no lo necesitaron más. Cuando no necesitaron más esa arma, la abandonaron.

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